Backroom Bar inicia una nueva temporada con el lanzamiento de una renovada carta de coctelería, una propuesta que invita a recorrer la historia del arte occidental a través de una experiencia sensorial donde las ideas, los sabores y la creatividad se encuentran en una misma copa.
Más que inspirarse en obras o artistas específicos, la nueva carta utiliza el arte como un método de creación. Desde el Renacimiento hasta el Pop Art, cada cóctel nace de una investigación sobre la corriente que representa, buscando trasladar su forma de pensar, crear y romper las reglas al lenguaje de la coctelería.
La propuesta recorre veinte corrientes artísticas que marcaron distintos momentos de la historia y las traduce en experiencias contemporáneas. El equilibrio, la emoción, la síntesis, la experimentación y la ruptura se convierten así en puntos de partida para construir cada una de las recetas.
Cuando las ideas también se pueden beber
La nueva carta propone una forma diferente de acercarse a la historia del arte. En lugar de ilustrar literalmente una obra o replicar la estética de un artista, cada cóctel busca interpretar los principios detrás de una corriente y transformarlos en sabor.
Así, Renacer toma la armonía y el equilibrio del Renacimiento; El Grito explora la intensidad emocional del Expresionismo; Cero reduce el cóctel a su mínima expresión como homenaje al Minimalismo; mientras que Viajero reinterpreta un ritual cotidiano desde la mirada del Pop Art.
Cada creación busca expresar una idea antes que ilustrarla.
El resultado es una carta donde la coctelería funciona como un espacio de interpretación. Una misma corriente puede ser entendida desde distintos lugares, y cada receta propone su propia lectura a través de ingredientes, técnicas, aromas, texturas y sabores.
Una nueva mirada sobre la experiencia en Backroom

La renovación de la carta refuerza uno de los ejes que definen la propuesta de Backroom: construir experiencias donde distintas disciplinas conviven de manera natural.
Gastronomía, coctelería y música forman parte de un mismo recorrido, pensado para que cada visita evolucione a lo largo de la noche. La barra se convierte en un punto de encuentro, pero también en un espacio para descubrir nuevas historias, probar, conversar y dejarse sorprender.
Con esta nueva propuesta, Backroom invita a descubrir la historia del arte desde una perspectiva diferente: una donde cada copa funciona como una interpretación contemporánea y donde las ideas también pueden beberse.
La nueva carta se desarrolla tanto en Buenos Aires como en Santiago de Chile. Ambas sedes comparten el mismo recorrido conceptual por las veinte corrientes artísticas, aunque cada barra desarrolló sus propias recetas e interpretaciones. Una misma corriente, como ocurre también en el arte, puede dar lugar a expresiones completamente diferentes.
De esta manera, Backroom inaugura la temporada primavera-verano 2026 con una propuesta que vuelve a poner a la creatividad en el centro y transforma cada cóctel en una nueva forma de mirar, interpretar y experimentar.
