Inauguración de la muestra de Karina Farji 

“Mostró la Hilacha” se proyecta en dos fuentes: por un lado, fascículos de las mujeres retratadas en la Historia del Arte intervenidos con costura y por el otro,  video performático que incluye  lectura de relatos en primera persona extraídos del libro “La mujer pintada” de la poeta argentina Teresa  Arijon.  Este video fue realizado y presentado por la artista en la Galería Casamadre Madrid  en Febrero de este año.

“Me interesa poner foco en la invisibilidad a la que han sido sometida las mujeres en la historia del arte y resaltar cómo su espacio ha quedado en el lugar de la musa, el objeto, es decir, como modelo o como retratada. Frente a esos cuerpos, miradas y gestos construidos artificialmente de acuerdo a parámetros de belleza patriarcales, invoqué mi propia historia familiar, en la que varias mujeres quebraron con su propia vida el silencio y la idealización. Entre esos ecos y esos ruidos, fui siguiendo como Ariadna la idea de la costura como posibilidad de coser curando, coser para reconvertir y recrear la imagen, interviniendo de forma activa en esas historias y posturas. Así, las imágenes en papel son zurcidas, desgarradas, agujereadas y cosidas a un lienzo, en el que la máquina de coser realiza un  juego de forma casi teatral; creando nuevos gestos,  nuevos objetos, nuevos  espacios  y hasta resucitando versiones de las mismas mujeres” comenta Karina Farji acerca de esta muestra, que cuenta con la curación Patricia Indij, del Museo de la Mujer.

Esta exposición se encuentra armada por: obras textiles, collage,  rollos de papel pintados con vino y tinturas naturales,  azulejos pintados, así como algunos trabajos anteriores que representan siempre las mismas temáticas y emociones: objetos en porcelana fria, dibujos y  pinturas. 

“Cuerpos pintados, deshilachados, desarmados. Fantasmas como cuerpo.  En ese relato, estoy atenta a acciones tales como la  repetición, el desborde y lo velado” detalla Karina y agrega que: trabaja con la idea de cubrir, tapar, enmendar, curar, colocar capas sobre capas, ver lo que está detrás. “La materialidad en sí me permite llegar a la obra y la abordo desde todos estos lugares, como investigación y ensayo. Así aparecen vestidos en papel, dibujos cosidos, esculturas en tela. Manchas y chorreados de pintura” .

El universo femenino, forma parte de su trabajo, tanto en la pintura como en el dibujo, en esculturas o trabajos textiles. Interesada en la invisibilidad que han tenido las mujeres en la historia del arte, tomó esta colección editorial de las Mujeres más Bellas de la Pintura. Sus cuerpos, miradas y gestos, “me convocaron” dice Karina. De esta forma y siguiendo la idea conceptual de la costura como posibilidad de reconvertir y recrear la imagen, surge el proyecto de intervenirlas. Así, la imagen en papel es zurcida, desgarrada, agujereada y cosida a un lienzo, con el que la máquina de coser juega un juego casi teatral creándose nuevos gestos, nuevos objetos, nuevos espacios y así otras mujeres y otras vidas para contar.