Desde el primero de noviembre y durante dos meses consecutivos, Carpe Diem se prepara para recibir un menú distinto cada domingo para brunchear. Rodeado de bosque, en pleno corazón de Cariló, el emblemático restó del Golf, ofrece más de 12 deliciosos platos que comienzan con un aperitivo Campari de bienvenida, un maridaje de las bodegas Catena Zapata o una bebida sin alcohol.
La propuesta consiste en un banquete delicado con sabores locales y frescos que varían todos los domingos. Se puede encontrar, ensalada de camarones marinados en cilantro; beagles de salmón ahumado, crema ácida, rúcula y pepinillo; endibias con crema de apio al curry y pollo; un postre más dos bebidas: una caliente y un espumante para el postre.
Un buen ejemplo entre las opciones saladas, que van reformulando, dependiendo la disponibilidad y la frescura de los productos, son los duraznos asados con jamón crudo y las paltas rellenas con ananá braseada.
Pedro Demuru, chef de Carpe Diem, cuenta: “El brunch de Carpe Diem nace como una idea distinta y única en Cariló para disfrutar de la hermosa terraza en el medio del bosque. No se ve nada así en la costa. Nuestra cocina en verano es al aire libre, inmersa en la naturaleza, y dada la situación que vivimos hoy en día, se convierte en un ambiente mágico, descontracturado y lleno de buenos sabores. Nuestra propuesta es bien brunch: comes un poco de todo, bien rico y lo podes hacer tanto a las once de la mañana, como a las tres de la tarde”.
