Aaron Díaz proyecta un nuevo camino

El bartender peruano pionero de Latinoamérica abre un nuevo capítulo como director de bebidas de Super Group: Hospitality & Experiences, tras liderar por nueve años uno de los bares más influyentes del continente.

Tras nueve años al frente de Carnaval, el bar que fundó en Lima y que marcó un antes y un después en la coctelería peruana, el bartender y emprendedor Aaron Díaz inicia una nueva etapa en su carrera. Este cambio señala el cierre de un ciclo profundamente significativo, tanto para su recorrido personal como para la escena limeña, y abre paso a un nuevo capítulo en el que continuará desarrollando su visión con mayor profundidad y alcance.

En un momento de plena madurez creativa, Aaron asume este desafío junto a Super Group: Hospitality & Experiences (quienes se han especializado por años en el rubro de la hospitalidad en Perú con bares Maria Mezcal, El Infusionista, Cachina y La Calor) con una motivación renovada, al encontrar en esta alianza el espacio ideal para expandir sus ideas y materializar su visión actual, respaldado por el prestigio que ha consolidado a nivel global.

Con una formación que cruza cocina y barra, y tras haber pasado por espacios como The Aviary (Chicago) y haberse desempeñado como director de bebidas del premiado restaurante Astrid & Gastón (Lima), además de una trayectoria internacional como bartender invitado en algunas de las barras más relevantes del mundo, Aaron desarrolló una visión propia: una coctelería concebida desde la lógica gastronómica, que busca explorar la identidad de cada creación a partir del producto, la cultura y la historia detrás de cada ingrediente. Esa mirada dio origen a Carnaval, el bar que fundó en Lima y que logró el hito de debutar en 2019 en el puesto #13 de The World’s 50 Best Bars como Highest New Entry.

El equipo de Super Group: Zaffra Hung, Aaron Díaz, Frescia Casanova, Jorge Chung y Luis Carrión

Los socios de Super Group:

Jorge Chung, Luis Carrión y Aaron Díaz

La irrupción de Carnaval no solo consolidó el nombre de Aaron a nivel internacional, sino que también marcó un punto de inflexión para la coctelería peruana. Su enfoque, atravesado por técnicas de cocina, producto local y una construcción conceptual de cada bebida, contribuyó a ampliar los límites de la barra en Perú, posicionándola dentro de una conversación global más sofisticada y experimental.

Más allá de su proyección internacional, el trabajo de Aaron también dejó una huella profunda en la escena local. Desde sus primeros años en Astrid & Gastón y luego con la creación de Carnaval, su recorrido funcionó como una plataforma de formación para nuevas generaciones de bartenders, muchos de los cuales hoy forman parte activa de la coctelería contemporánea en Lima y en la región.

Este vínculo se fue construyendo a lo largo de 2024, a partir de la relación con Jorge Chung, fundador del grupo con base en la calle Bonilla, en Miraflores. Super Group: Hospitality & Experiences lidera espacios como Maria Mezcal, Cachina y La Calor. Una afinidad genuina que surgió en torno a la hospitalidad y una complementariedad natural entre sus visiones. Fue así como, en 2025, Aaron comenzó a colaborar en la asesoría de las cartas de coctelería de Maria Mezcal, sentando las bases de lo que hoy se proyecta como una nueva etapa más expansiva dentro de su carrera.

Aaron se integra a este grupo no solo con una visión conceptual sólida, sino como una pieza que potencia un entramado humano ya consolidado. Su llegada se articula con un equipo multidisciplinario y comprometido, sumando experiencia, investigación, criterio e ideas innovadoras a nivel internacional y que expanden los límites de la coctelería, junto con una forma de entenderla profundamente atravesada por la gastronomía en Lima.

A esto se suma el equipo que lo ha acompañado en su recorrido desde Carnaval, que ahora se integra al ecosistema de Super Group, dando lugar a una sinergia que proyecta un nuevo estándar. Esta convergencia configura un verdadero “dream team”, un equipo soñado listo para dar forma a una etapa más ambiciosa tanto en la carrera de Aaron como en la evolución del grupo.

UNA CARTA DE AMOR AL EMBLEMÁTICO COCTEL PERUANO

Como parte de esta nueva etapa, Aaron desarrolla un concepto radical en su aparente simplicidad: un bar dedicado exclusivamente al pisco sour: Lima Sour. Exploración obsesiva de un solo cóctel, llevada al límite de su perfección, donde cada variable es revisada, ajustada y reinterpretada desde una mirada contemporánea.

Ubicado sobre el acantilado que une el malecón de Miraflores con el océano Pacífico, dentro del nuevo sistema de teleférico de la ciudad, el proyecto se emplaza en uno de los puntos más deseados de Lima y espera abrir a mediados de este año. Un marco a la altura de una propuesta que busca redefinir, desde un solo trago, la experiencia de la coctelería peruana.

SUPERBAR, UN ECOSISTEMA DONDE LA COCTELERÍA SE EXPANDE

En paralelo, se avanza en el desarrollo de SUPERBAR, un nuevo espacio que aspira a abrir sus puertas este año, ubicado en la calle Bonilla, en Miraflores, concebido como una plataforma de exploración multidisciplinaria que propone distintos niveles de disfrute sensorial en la experiencia del bar.

Lejos de un formato tradicional, SUPERBAR propone una experiencia en capas, donde conviven distintos espacios que funcionan de manera simultánea. Desde una barra concebida como un escenario, donde la coctelería se presenta como espectáculo en vivo, hasta un formato más íntimo de degustación con maridaje, pensado para una experiencia sensorial donde confluyen la gastronomía y la coctelería con un enfoque de la alta cocina.

El proyecto incorpora un área dedicada a la investigación y creación, donde el equipo desarrollará nuevas ideas en diálogo constante con referentes de distintas partes del mundo, integrando tecnología y procesos colaborativos. A esto se suman áreas dedicadas al estudio del producto y a elementos fundamentales como el hielo, entendido como parte esencial en la construcción del cóctel.

Como parte de su universo, SUPERBAR incluirá además espacios que amplían la experiencia más allá de la barra, algunos de ellos concebidos con un carácter más reservado, reforzando la idea de un lugar en permanente descubrimiento.